Ludovico de Luigi
sábado, 21 de abril de 2012
El trasero de un sueño
sábado, 7 de abril de 2012
Cronológica
miércoles, 21 de marzo de 2012
Glorioso
Dientes arrastran las palabras de la condescendencia,
manos yermas buscan dónde hallar cobijo.
Nos deslizamos entre el barro de los valientes,
jugadores de todo por segundos de inspiración.
Plantéatelo, mírame, arriésgate y dime no.
Encadenaré sílabas y sonidos, hasta adornar
el blanco de la mirada que me dispara,
desconvocado el momento,
el instante de la distancia.
Algo hierve entre las ruinas de mis besos,
y se vacían los huecos de mis caricias.
Mi boca echa a patadas tus negativas,
se plantea, te mira, se arriesga y te dice no.
Se tornarán los dedos plásticos,
entre los rosas y violetas de mi baranda,
arrodillaré la espalda contraída,
alimento de mi barbarie.
El arte de endurecer las normas,
de colocarlas dónde les corresponde,
de restregar la rendición de los bravos,
de comerse las ganas provocadas.
Nos planteamos...
Nos miramos...
Nos arriesgamos...
Y voltereta de espaldas para volver a empezar...
miércoles, 15 de febrero de 2012
Encanto...
cúbreme con el manto ardiente de tu cielo
y báñame en tu aroma añil.
Nubes se prenden de mi pelo,
arena que se funde entre mis pies.
Hoy es la imaginación quien apuesta
y la música de playa quien gana mi partida.
Peter Pan se engarza a mi cuerpo
y Alicia hace maravillas en mi país,
dame un susurro más,
me convencerás que bastan cinco minutos.
Contigo. Para ser feliz.
Mis dedos se arremolinan jugando entre tus palabras,
sacudiendo las caracolas que se acomodan en tu pecho,
jugando con los angulos formados por las sombras
de las vidas anónimas que visitan tus zarpazos.
Canela la piel, feroces las manos,
arrastradas por mis olas inmóviles,
por el aire abrasador de tu retirada,
por lo inesperada que nunca fue...
por el sentimiento de embargo...que siempre dejó...
Flechas naranjas centelleando ante el cuerpo rey,
celestial la comisura que persigo,
aspiro, voraz, el hambre,
desorden en mi epicentro que se esparce ante ti.
Bandadas de pájaros atados a mis venas,
viajando lejos, robándome mi mes de abril.
Sálvame de mis sueños líquidos.
Condéname bajo una lluvia torrencial...
Y empápame.